Lasprostitutas prostitutas en el cine

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La vergüenza no es para las prostitutas, sino para los familiares. En Las hermanas de Gion Gion no shimai , también había retratado la vida de unas hermanas geishas. La prostituta en el cine de Mizoguchi es fuerte e independiente, destaca su discurso feminista, la liberación que propone para la mujer. Desamparo, soledad y desesperanza pueden palparse en la película. La decisión de Lilya de suicidarse es sobrecogedora, pocos directores han sido capaces de filmar el suicidio de un niño.

La película del surcoreano hace gala de un simbolismo inabarcable en este artículo que vertebra toda la película. En el año , se presenta el mediometraje Los niños de la estación de Leningradsky Dzieci z Leningradzkiego , Hanna Polak, Andrzej Celinski , que cuenta el día a día de un grupo de niños que viven en la estación moscovita.

Viven como mendigos, no superan los catorce años y son carne de cañón para violadores, pederastas y asesinos. Uno de ellos llega a declarar en el documental: Se suelen quedar embarazadas y abandonan sus bebés. Y sus bebés acaban como ellas. Sin embargo, después de ver y rever muchos títulos, he decidido profundizar en cinco personajes que no sólo constituyen buenos ejemplos del rol de la mujer prostituta, sino que representan papeles tan enormes que han conseguido enfrentarnos a nuevas significaciones.

El lugar preferente que ocupa este cuadro de Picasso en el imaginario museo de la modernidad deriva, tanto de su revolucionaria alteración de la forma y del espacio en comparación con las obras pintadas con anterioridad a él , como de su inabarcable contenido moral, que nos confronta con el imperativo categórico del artista.

La historia de Belle de Jour es el retrato de la vida de Severine, una mujer burguesa, reprimida sexualmente, que no puede tener relaciones con su marido. Devorada por una infancia de abusos y una rutina que la envenena, su actuación es fría y su aspecto aséptico, ella es como una estatua de belleza gélida.

Sin embargo, en sus fantasías es azotada, humillada y poseída brutalmente. Allí es rebautizada con el nombre de Belle de Jour. La importancia del nombre es capital, belle de nuit es una manera eufemística de llamar a las prostitutas; Kessel, autor del libro en el que se basó Luis Buñuel, juega con el nombre; Belle de Jour es una flor que sólo se abre de día. Ella sólo trabaja de dos a cinco.

La prostitución en la película aparece como una liberación para la mujer, es la redención a su vida burguesa y acomodada. Con Belle de Jour parece cobrar sentido la cita del Marqués de Sade: Cabiria, la protagonista de Federico Fellini de Las noches de Cabiria Le notti di Cabiria , , es una prostituta enamoradiza y soñadora que pasea por las calles en busca de clientes. Ella no tiene chulo, ni lo quiere, el poco dinero que gana lo ahorra. Ella busca el amor verdadero, un hombre que la aparte de las calles.

Una noche, Cabiria se dirige a la ciudad de Roma. Allí, su historia casi se convierte en un cuento con final feliz, cuando conoce a un hombre guapo y rico, que resulta ser un director de cine. Sin embargo, ella, que se las prometía tan felices, pronto es invitada a abandonar el lugar. La escena sobre el precipicio, donde Cabiria de repente se ilumina y advierte lo que va a pasar, es tristísima.

Él, incapaz, corre con el dinero y la deja abandonada. En Las noches de Cabiria , Federico Fellini convierte toda la miseria en poesía.

Cabiria sale del bosque renacida, como si fuera el ave fénix. Como ya hiciera Federico Fellini en Las noches de Cabiria , Pier Paolo Pasolini retrata magistralmente a las mujeres prostitutas en este filme. Pasolini, quien colaboró en el guión de Las noches de Cabiria , profundizó en el tema de la prostitución con su obra Mamma Roma Mamma Roma es una prostituta encarnada por la granítica Anna Magnani, que abandona su pueblo tras la boda de Garmine, su chulo, con otra mujer.

Se desplaza hacia la ciudad para ofrecerle a su hijo Héctor una vida mejor. La película es una elaborada crítica de Pasolini al sistema político imperante, donde esos descampados, tan presentes en las películas italianas, representan la frontera entre dos mundos. El personaje de Mamma Roma personifica el intento de todos los desheredados de trasladarse hasta la ciudad. Estas estampas no parecen pertenecer a la narración. En ese momento, con este violento escorzo, la muerte se abalanza sobre el espectador y lo agrede.

Tras enterarse, el rostro de Anna Magnani, descompuesto, recuerda al de una virgen que ha perdido a su hijo en la cruz. Es como si Pasolini recrease la pasión, como si ofreciera a ese joven, a todos esos jóvenes desheredados en sacrificio, muertos por el desarraigo y la desvinculación. Las noches de Cabiria.

Del director Federico Fellini, Italia-Francia, En una Roma que sufre la devastación de la post guerra, Cabiria, es una figura típica femenina, por un lado santa por otra perversa. Roco y sus hermanos.

Una sexy adicta al trabajo y prostituta ocasional, Nadia, que viene de una familia disfuncional. Del director Jean-Luc Godard, Francia, Nana se ve obligada a prostituirse para costear la vida que consiguió luego de abandonar a su marido y a su hijo, todo por ir en busca de su carrera de actriz. Muestra un discurso con tintes marxistas. Del director Luis Buñuel, Francia Una crítica social de las convenciones morales, religiosas de la clase alta francesa.

Catherine Deneuve interpreta a Severine, una mujer casada, pero que necesita la satisfacción de sus deseos. Del director Louis Malle, Estados Unidos, Claude Chabrol, Francia, Isabelle Huppert camina por las calles en la noche en busca de encuentros sexuales con hombres de la ciudad.

Del director Lodge Kerrigan, EE. Claire suele acostarse con hombres de oficina, que apenas se distinguen uno del otro.

Yo personalmente estoy convencida de que para hacer avanzar el feminismo habría que actuar en la educación emocional de los y las jóvenes. Proyectar esta escena en clase y analizarla para ver qué tipo de masculinidad se propone, poniendo de manifiesto su brutalidad en general y su misoginia en particular. Así se explica la representación recurrentemente fragmentada del cuerpo femenino. Aquí sólo quiero recordar que tal segmentación reduce el cuerpo femenino a una colección de partes clasificadas en función del placer voyeurista masculino, destruyendo así la individualidad de las mujeres.

Como quien va a una carnicería a comprar chuletas de cordero para su posterior consumo. Él es un individuo completo, ella es un cuerpo fragmentado. Por decirlo con pocas palabras: Una mirada que las construye, en suma, como seres prostituidos. En consecuencia, el deseo masculino no requiere reciprocidad para realizarse. O, si se quiere formular de otra manera, diremos que el deseo femenino sólo puede expresarse en una formulación pasiva: Por otra parte, la aparición de personajes de mujeres que ejercen explícitamente la prostitución u otras variantes asimiladas strip tease, por ejemplo es abundantísima.

Para conseguirlo, ha de estar centrado, relajado y contento. Ahora bien, él anda un poco intranquilo y descentrado porque le gusta una chica y ésta no le corresponde. Todos los amigos intentan que la situación cambie. Si la chica no lo quiere, pues nada, que se acueste con él a cambio de algo. Es el propio padre de la chica quien intenta convencerla y le promete un vestido si accede.

Como hemos señalado, la cosificación, la anulación del sujeto femenino en tanto que ser humano, lo construye como ser prostituido al servicio del placer varonil. Ser deseada por el dueño del deseo, esa es la meta. A menudo se disfraza de feliz coincidencia: Almodóvar, se ilustra el entusiasmo de la tal concejala por la felación: Se supone que nos tenemos que reír. Estamos, pues, ante un placer vicario que se define en relación al otro.

Así, como dijimos antes, placer para las mujeres es dar placer. Si no se tiene en cuenta el deseo ni el placer de las mujeres, se da carta blanca al varón para plasmar su propio deseo e imponerlo. Y así, por ejemplo, las escenas de sexo de las películas repiten machaconamente este mensaje: O sea, el coito es el alfa y la omega y su variante es la felación.

Muestran alegría, dinamismo, ganas de vivir. Esa dicotomía aparece en muchos y variados filmes. Las mujeres de estos filmes se distribuyen en dos bloques bien delimitados: En Pelotazo nacional Ozores, las mujeres se dedican a la prostitución por vicio y lujuria incontenibles.

No, eso es cosa de hombres. A las mujeres lo que las satisface es que un tipo cualquiera les haga lo que él desee. Ellas no crean un guión para sus deseos porque su deseo es someterse al guión que escribe el varón.

Pues lo mismo hace Buñuel en Belle de jour Es decir, poniéndose a disposición de los hombres que lleguen al prostíbulo para hagan con ella lo que quieran. En el seno del imaginario se realizan experiencias que no quieren o no pueden hacerse realidad porque conducen a zonas que son el límite mismo de toda experiencia.

Cuando las mujeres soñaban y sueñan con sujeción sexual no es por deseo, por ejemplo, de ser violada en el sucio pasillo de una casa sino por deseo de verse totalmente sumergida y perdida en sus propios deseos. Pero la película de Buñuel no lo entiende así. Es decir, no lo entiende así en el caso de la protagonista, sí lo entiende así en el caso del cliente masoquista —eminente profesor de universidad- que también gusta de ser humillado y castigado.

Porque él, al contrario que ella, sí distingue perfectamente entre deseos imaginarios y plasmación de esos deseos. En la realización de su fantasía sadomasoquista, él no dimite de su poder. Es decir, el cliente no quiere la realidad, quiere la fantasía, quiere una puesta en escena masoquista en la que él lleve las riendas.

Quiere una representación de la que él sea el director. Y así, como dije antes, en el cine, cuando un personaje varón desea tener muchos y variados encuentros sexuales, busca y elige -sobre todo elige- mujeres voluntarias o pagadas para hacer con ellas -o para que le hagan- lo que él quiera.

No, ella se pone a prostituirse en una esquina. Y es que somos prostitutas vocacionales. Como señala un personaje de la película Jamón, jamón Bigas Luna, Como vengo exponiendo, el relato audiovisual hace una acendrada, entusiasta y masiva propaganda de la prostitución. En todo tipo de películas y de muy diversas maneras. La banaliza casi siempre y la trata o evoca con complacencia y humor.

En Torrente 3 Santiago Segura, uno de los personajes comenta: Y sí, con las prostitutas hay que tener buen rollito pues no en vano son muy agradables y complacientes: Pero tampoco hay que pasarse con los miramientos.

De modo que, acto seguido, el mismo personaje comenta de una -y con ella delante-: Ellas no tienen esos reparos basados en fuertes esquemas psicológicos que deban violentar, tales como la intimidad, la inviolabilidad del espacio corporal que psicológicamente necesitamos y que sólo dejamos que traspase gente especial, la repugnancia a tocar y no digamos nada a chupar un cuerpo extraño, etc. En cualquier caso, el frenesí vocacional de las prostitutas desborda cualquier otro.

En El pacto de los lobos Christophe Gans, un grupo de hombres van al burdel. Entonces ya surge una voluntaria que se supone lo haría incluso sin cobrar. Nadie en su sano juicio se atrevería a imaginar un comportamiento similar en cualquier otro trabajo: Resulta curioso comprobar el foso entre la realidad que se percibe en cualquier lugar donde se ejerce la prostitución y los relatos audiovisuales que la muestran.

En el primer caso, con una simple ojeada se comprueba que casi todas las mujeres son extranjeras. No vamos a pesar que las rumanas, brasileñas, paraguayas son vocacionalmente prostitutas aunque, como estamos comprobando, la ficción audiovisual puede dar como cierta cualquier aberración.

Muchas de ellas abusadas, sometidas, esclavizadas. Pero, por supuesto, eso no se muestra. O se muestra muy pocas veces. Un ejemplo raro es Lilya Forever Lukas Moodysson, Excelente y durísimo film que nos cuenta cómo una adolescente rusa de 16 años, abandonada por su madre, se ve abocada a la prostitución para poder comer.

Un día, conoce a un encantador chico que le promete un futuro mejor en Suecia. Así es como Lilya termina en la red de trata de mujeres. La película lo muestra sin concesiones y sin falso sentimentalismo. Todo lo contrario de lo que hace el film Princesas León de Aranoa, Éste plantea la propaganda moralizante de: Vino y se va siguiendo su albedrío.

Depende de sí misma y de la generosidad de su amiga Caye. No estamos, pues, ante un tema de justicia ni de derechos humanos sino ante un tema de caridad. En fin, Princesas ilustra la bonita teoría del libre albedrío, a saber: Y así, por contraste con Zulema, el personaje de Caye, se prostituye porque quiere. Tiene el capricho de pagarse una operación para agrandar sus mamas y se supone que este trabajo le resulta cómodo y adecuado.

Por supuesto vender el cuerpo, la intimidad, el propio deseo, es algo tan leve, tan sin implicación alguna en los sentimientos, las emociones, la autoestima, que puede compaginarse con una vida totalmente convencional que incluya comida semanal en familia.

Y no a hombres y mujeres guapísimos, sino a cualquiera de los que pueden pasar por una esquina, a los que hay decir tus tarifas tantos euros por un griego, tantos por un francés Ya mencioné Lilya Forever.

Lukas Moodysson es un director exigente, que construye y maneja muy bien las claves narrativas de sus películas. La película muestra cómo muchos varones consideran a las mujeres objetos meramente utilitarios. Las que no son depositarias de esos bienes son putas, depositarías tan sólo de su semen y su desprecio.

La importancia del nombre es capital, belle de nuit es una manera eufemística de llamar a las prostitutas; Kessel, autor del libro en el que se basó Luis Buñuel, juega con el nombre; Belle de Jour es una flor que sólo se abre de día. Ella sólo trabaja de dos a cinco. La prostitución en la película aparece como una liberación para la mujer, es la redención a su vida burguesa y acomodada. Con Belle de Jour parece cobrar sentido la cita del Marqués de Sade: Cabiria, la protagonista de Federico Fellini de Las noches de Cabiria Le notti di Cabiria , , es una prostituta enamoradiza y soñadora que pasea por las calles en busca de clientes.

Ella no tiene chulo, ni lo quiere, el poco dinero que gana lo ahorra. Ella busca el amor verdadero, un hombre que la aparte de las calles. Una noche, Cabiria se dirige a la ciudad de Roma. Allí, su historia casi se convierte en un cuento con final feliz, cuando conoce a un hombre guapo y rico, que resulta ser un director de cine.

Sin embargo, ella, que se las prometía tan felices, pronto es invitada a abandonar el lugar. La escena sobre el precipicio, donde Cabiria de repente se ilumina y advierte lo que va a pasar, es tristísima. Él, incapaz, corre con el dinero y la deja abandonada. En Las noches de Cabiria , Federico Fellini convierte toda la miseria en poesía.

Cabiria sale del bosque renacida, como si fuera el ave fénix. Como ya hiciera Federico Fellini en Las noches de Cabiria , Pier Paolo Pasolini retrata magistralmente a las mujeres prostitutas en este filme. Pasolini, quien colaboró en el guión de Las noches de Cabiria , profundizó en el tema de la prostitución con su obra Mamma Roma Mamma Roma es una prostituta encarnada por la granítica Anna Magnani, que abandona su pueblo tras la boda de Garmine, su chulo, con otra mujer.

Se desplaza hacia la ciudad para ofrecerle a su hijo Héctor una vida mejor. La película es una elaborada crítica de Pasolini al sistema político imperante, donde esos descampados, tan presentes en las películas italianas, representan la frontera entre dos mundos. El personaje de Mamma Roma personifica el intento de todos los desheredados de trasladarse hasta la ciudad.

Estas estampas no parecen pertenecer a la narración. En ese momento, con este violento escorzo, la muerte se abalanza sobre el espectador y lo agrede. Tras enterarse, el rostro de Anna Magnani, descompuesto, recuerda al de una virgen que ha perdido a su hijo en la cruz.

Es como si Pasolini recrease la pasión, como si ofreciera a ese joven, a todos esos jóvenes desheredados en sacrificio, muertos por el desarraigo y la desvinculación.

Mike Waters representa a esa señorita de Avignon que existe en una postura imposible, el cuerpo de espaldas al espectador y la cabeza girada completamente de frente. Para todo el cine dominado por la hetero-normatividad, Mike Waters es una figura inconcebible. Una película experimental que arriesga al desmarcarse de la supuesta linealidad de la que parte, y que ahonda en la posibilidad de la imagen como unidad narrativa total.

El movimiento, que tan importante y definitorio ha sido para el cine, se deja de lado, para intuirlo y subyugarlo a la fuerza de la imagen. En estos momentos el director parece decir: Comienza la película y tenemos una imagen frontal de Anna Karina, unos segundos después una imagen lateral. Como Picasso a una de las señoritas de Avignon, Jean-Luc Godard presenta a Nana en combinación desde diferentes puntos de vista para componer una sola figura.

Nana es una joven que quiere ser actriz. La historia comienza con una cita de Montaigne que dice: Y no parece que exista una frase mejor para ejemplificar la vida de una prostituta. En Vivir su vida Vivre sa vie: Dreyer, interpretada por Maria Falconetti, son constantes. En doce capítulos se va desgranando poco a poco el alma de la protagonista. En la película, Jean-Luc Godard experimenta con las formas narrativas.

La voz en off se mezcla con los ruidos y los informes sobre la prostitución que aparecen en la pantalla. Vemos pero no escuchamos, escuchamos pero no vemos, el director trastoca el uso convencional de imagen y sonido. Vivir su vida es un ensayo sobre el cine y, en él, Godard parece compartir la inquietud que toda la literatura del siglo XX había mostrado acerca de los límites del lenguaje.

lasprostitutas prostitutas en el cine Vemos pero no escuchamos, escuchamos pero no vemos, el director trastoca el uso convencional de imagen y sonido. La secuencia que nos interesa es la inmediatamente posterior a la que acabo prostitutas en estella prostitutas palmas evocar. Pues sus andanzas por los prostíbulos del Vietnam. Deportes Ronaldinho y sus dos novias: Al analizar la manera en que el cine ha retratado la prostitución, podría haber optado por la mirada racional, donde la mujer aparece instrumentalizada y mercantilizada, vendiendo su cuerpo a cambio de dinero, como en la fallida Princesas Fernando León de Aranoa,que retrata una realidad pero no supera el tópico. Mamma Roma es una prostituta encarnada por la granítica Anna Magnani, que abandona su pueblo tras la boda de Garmine, su chulo, con otra mujer.